lunes, 18 de mayo de 2009

El Hombre: Ser social por naturaleza


La vida social en los hombres es un sello que lo distingue de los demás seres creados por Dios, es evidente que el hombre no puede vivir aislado, ya que necesita de los demás humanos para su crecimiento, desarrollo y madurez, es parte de su existencia. Se dice que ser social significa ‘Vivir para los demás hombres en una relación de solidaridad y amor fraterno como quien vive con sus iguales’. El hombre como ser social viene acompañado por su sensibilidad como humano, esto nos lleva a pensar, ¿Hasta dónde llega el humano como ser verdaderamente sociable?.

En la visita realizada a la Victoria experimentamos la sensibilidad del ser sociable, nos dimos cuenta de una realidad que estaba ante nuestros ojos, ahora nos hemos planteado actuar para darle color a esa realidad. Esa sensibilidad del ser sociable nos llevó a crear lazos con las personas de esa comunidad y estamos dispuestos a llevar a cabo un proyecto que demuestre una acción de solidaridad, compromiso y de amor fraterno.

lunes, 4 de mayo de 2009

El Método Histórico: Una Realidad Social

La palabra método proviene del griego “meta” y “odos” que quiere decir, el camino o la ruta para llegar al objetivo o meta propuesta. La historia surge por la curiosidad del hombre de analizar de manera profunda el comportamiento de sus antepasados, y como esto influye en el presente. Al mismo tiempo surge el procedimiento para indagar y comprender esto. El método histórico se basa principalmente en el análisis y comprensión del desarrollo de los fenómenos sociales, realizando enlaces entre hechos históricos sucedidos en el pasado, con hechos del presente. Para analizar la evolución de la sociedad es necesario conocer su pasado, de ahí se parte hacia el análisis certero, basándose el estudio en las etapas principales de su desenvolvimiento y las conexiones históricas fundamentales.

A partir de este método histórico se han derivado otros que fundamentan y complementan el anterior, tales como:

El método dialéctico propuesto por Marx que establece que la historia no es más que la relación hombre-naturaleza-hombre de manera recíproca, fundamentándose en su fuerza de trabajo, pero cabe acotar que no se trata el hecho que la historia narre todo entorno a las fuerzas productivas sino que estas son hecho relevantes en la historia y además marcan pautas como suceso.

Método cuantitativo, realizada por Jean Marczewuski, es más una técnica de análisis económico pero así mismo repercute en el análisis de la realidad social.

Y por último el método modelos o tipológicos, propuesta y elaborada por Jerzy Topolsky, la cual se basa en descubrir la lógica de la situación y del hecho histórico a analizar.

Es importante el análisis de la realidad social desde un punto de vista histórico, ya que muchas de la situaciones y hechos ocurridos en el pasado podrían colaborar a mejorar el presente, pero sería cuestionable el solo basarse en la historia y quedarse en el tiempo, es necesario establecer equilibrios y comparaciones para de este modo llevar a cabo un consistente y verdadero análisis.

jueves, 23 de abril de 2009

La Libertad

Rene Descartes: "...consiste solamente en que, para afirmar o negar, perseguir o evitar, las cosas que el entendimiento nos propone, obramos de manera tal que no sentimos que ninguna fuerza fuerce.”

Para Aristóteles, la libertad está ligada a la capacidad de decidir por si mismo en el ser humano, y estaba ligada a la moral.

Según San Agustín, Según San Agustín, la libertad consiste en la realización efectiva del bien, para alcanzar la beatitud.

Spinoza: "...es libre lo que existe únicamente por necesidad de su naturaleza y solo por ella se determina la acción".

Ahora bien, después de analizar los conceptos dados por los filósofos, considero que la libertad se define como sigue:

- Siempre bajo un marco de respecto absoluto hacia el ser humano, la libertad consiste en pensar, hacer u omitir, decir o callar según nuestro criterio, sin temor a consecuencias distintas a las esperadas.

jueves, 9 de abril de 2009

Libertad a puerta cerrada

A veces es difícil pensar en la pérdida de libertad, ya que ésta forma parte de la integridad del ser humano. La experiencia de Victor Frankl es impactante, a la medida que vamos leyendo cada palabra, nuestra mente va dando vueltas en un mundo de ideas, imaginando las penurias que debió pasar en el campo de concentración, sin embargo, el optimismo sigue allí latiendo, “ilusión del indulto”, dicen que la esperanza es lo último que se pierde, las palabras de Frankl lo confirma. En el libro se cita lo siguiente: “No nos gusta hablar de nuestras experiencias. Los que estuvieron dentro no necesitan de estas explicaciones y los demás no entenderían ni como nos sentimos”, ahora bien, ¿Es posible aprender de las experiencias ajenas o es necesario enfrentarlas por nosotros mismos? Quizás las experiencias ajenas puedan hacer algún efecto en nosotros, darnos ideas, en fin, si es verdad, podemos aprender algunas cosas importantes de las experiencias de nuestro prójimo.

Para mí la libertad es una condición y es parte de mí como ser humano. Mi campo de concentración lo viví en mi propia casa, hasta hace días sentía la tranquilidad en ella, como una fortaleza donde nada malo podía pasarme, pero nunca me imagine que personas podrían hacer tanto daño a la tranquilidad y hacerme perder mi libertad, no solo la mía sino la de toda mi familia. Frankl relata la "curiosidad" como un sentimiento, en donde no sabes lo que pasará, pero justo en ese instante en tu mente pasan infinitas cosas que te dejan una huella, yo viví la "curiosidad" tras el ataque de dos individuos armados cuyas intensiones aún desconozco, pero lo que si sé es que no solo privaron mi libertad como ser humano sino que llenaron de angustia el corazón de mis padres y mi familia.

Es impresionante lo que puede suceder una mañana tranquila en un lugar silencioso, acompañado el día por una rutina. Desperté y al abrir los ojos me di cuenta que Dios me regaló un nuevo día. Salí de mi casa rumbo a la universidad mientras mi papá, como es costumbre, se encontraba afuera esperándome para irnos, en ese momento siento la presencia de dos personas, una corre hacía a mí, con un arma e intensiones que no sentía claras, entré rápidamente a la casa y cerré la puerta con llave en eso me doy cuenta que mi papá esta afuera y no tiene como defenderse ante estos hombres, me asomé por el ojo mágico de la puerta y veo a mi papá en el suelo con sus manos en el cuello, y su vida en las manos de dos seres que sin pensarlo pueden acabar con ella sin compasión, simplemente no les importa como a mí, como a mi madre y a mis hermanas la vida de mi padre. En eso uno de ellos le preguntó a mi papá si la puerta se encontraba abierta, el respondió con mucho miedo que sí, ya que él no sabía que yo la había cerrado, el sujeto que me estaba persiguiendo responde que ya yo había entrado y cerrado la casa. En ese momento por mi mente pasaron muchísimas cosas, tenía mucho miedo, ver a mi papá ahí me hacía querer parar el tiempo o haber sabido lo que sucedería para detenerlo, no quería perder a mi papá. Cuando vi que se alejaban abrí la puerta con mucho cuidado, le hice señas a mi papá y el entró gateando cuando lo abrace sentí que estaba conmigo, ya el peligro había pasado, mi papá estaba a salvo y a mi lado. Sentí que los segundos fueron claves, pensé en tantas variables, pude haber demorado más aquella mañana y esos hombres hubiesen tenido tiempo de entrar a la casa, o quizás segundos mas y no me hubiese dado tiempo de entrar nuevamente a la casa y quién sabe que hubiese pasado.

Mis padres están muy asustados, mi abuelita lloró, en su rostro vi lágrimas correr de miedo. Todos hemos perdido la libertad, no salimos con la misma confianza, tememos que nos sigan, a que nos busquen para hacernos daño. Este es nuestro propio campo de concentración y lo soportamos en familia.

Algo importante, nuestra propia existencia, me refiero con esto, a que nada nos liga a lo material, simplemente en nosotros mismos esta la libertad, es difícil pensar en ella tras este momento vivido, pero siento que la libertad esta en mi, incluso encontrándome en mi propio campo de concentración.

domingo, 22 de marzo de 2009

El cuerpo, la cubierta de un libro que contiene una historia “ser humano”

El cuerpo humano esta conformado por billones de células, que a su vez tienen la capacidad de formarse en tejidos y estos en sistemas muy importantes que llevan a cabo todas las funciones vitales del ser vivo. Además esta compuesto por nitrógeno, oxígeno, carbono e hidrógeno y todos estos átomos se combinan en moléculas formando un todo complejo, una máquina de perfecto funcionamiento, aunque no sería correcto catalogar al ser humano de máquina, porque no lo somos, aunque si esta claro que su perfecto e indudable funcionamiento nos hace pensar en esto. Pero ahora bien, ¿cuerpo y ser humano es hablar de lo mismo?, depende en la perspectiva en que nos enfoquemos, si a ver vamos, el ser humano como tal tiene un cuerpo que lo cubre pero… ¿más allá de la cubierta hay más? Pues si, más allá de la tapa de un libro hay una historia que leer y que contar…¿Por qué detrás de un cuerpo no habría algo más allá de una simple cubierta y correcto funcionamiento?. Si lo hay, la fe nos dice que tenemos un alma, la vida después de la vida.

El ser humano, implica una serie de características que nos identifican como tal, pero si nos vamos más lejos el “ser humano” implica ser honesto, generoso, entregar amor, sensibilidad ante nuestro prójimo, la fe, en fin mil una virtudes que se van convirtiendo en responsabilidades tales que ahora las llamamos “el deber ser”, lo cual nos corresponde cumplir, la verdad es que sería maravilloso "ser humano" sintiendo la gratificación de lograrlo cumpliendo a cabalidad con todos estos que podrían volverse objetivos propuestos y metas preciosas de vida, de esta manera llenamos y alimentamos nuestra alma, pero ¿cuál sería nuestro instrumento para ser humanos?, definitivamente, el cuerpo sería el mejor lápiz para escribir nuestra propia historia y darle color a la vida de nuestro prójimo que es nuestro hermano.

Nuestro cuerpo es como la cubierta de un libro la cual somos los capaces de abrir y de cerrar, dentro de ese libro se encuentra una historia que a lo largo de un camino vamos escribiendo, llenándola de experiencias y recuerdos, las personas que se cruzan en ese camino van dándole color a ese relato, y el ”ser humano”, a través del instrumento que es nuestro cuerpo, da la huella personal que necesita nuestro libro de vida, que hace que esa historia nos identifique y al finalizarlo sentir la tranquilidad, la gratificación y felicidad de un buen trabajo culminado y un hermoso camino transitado.